Se aproxima el momento de la verdad para los candidatos presidenciales colombianos. ¿La estrategia habrá dado resultado? ¿Los discursos, mítines y múltiples presentaciones del eventual plan de gobierno rendirán frutos? Todas preguntas pertinentes cuando apenas queda poco más de un mes para la elección.

En este momento, según algunos sondeos, la disputa parece ser entre dos: el actual mandatario, Juan Manuel Santos, y el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa. ¿Será una revancha del destino o la continuación de un episodio inconcluso? Es bueno recordar que en 2010, un Santos, delfín uribista y “comandante” de los triunfos militares contra la guerrilla, se presentaba por primera vez a unos comicios presidenciales. Semanas antes del evento las encuestas mostraban que Antanas Mockus, miembro del Partido Verde (como Peñalosa) contaba con grandes posibilidades para llevarse la victoria. Dentro y fuera de Colombia comenzaban a hacerse la idea de que la Ola Verde, como se le conocía al movimiento del también exburgomaestre capitalino (Mockus), podría llegar a la Casa de Nariño. Sin embargo, los resultados de la jornada electoral evidenciaron que o los análisis de los expertos fallaron estrepitosamente o, simplemente, los votantes cambiaron drásticamente de parecer poco tiempo antes de acudir a las urnas. Decida usted motivo- Lo cierto es que Santos obtuvo la victoria en el balotaje, tras arrasar en primera ronda con sus rivales.

Transcurridos cuatro años el presidente-candidato muestra otro perfil. Alejado del uribismo, al punto de ser considerado un “traidor” por algunos, Santos no cuenta con todas las ventajas del pasado. En medio de un proceso de paz con la Farc, cuestionado desde distintos flancos, sumado al descontento de los sectores campesinos por los tratados de libre comercio y el resurgimiento de ataques de grupos irregulares, la posibilidad de una reelección no parece ser tan segura. A esto se le agrega que hasta hace unas semanas la corrida era casi en solitario, pero desde que los sondeos colocaron a Peñalosa como un fuerte contendiente, el panorama para Santos se complicó. Así pues, la Ola Verde tomó nuevos bríos. Aquellos cansados de “los mismos” pudieran ver en este movimiento razones para votar. La cuestión es si se repetirá el escenario de 2010, que dejó a los verdes como un “trending topic” y nada más.

¿El elogiado exalcalde bogotano tendrá la capacidad para llevar a la ola hasta la costa? ¿Santos se repondrá como en 2010? Tal como hace cuatro años solo el 25 de mayo en la tarde se sabrá si los verdes maduraron lo suficiente para asumir las riendas del Estado neogranadino.

Oscar Zambrano Quiroz

 

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