Comida multiétnica, playas cristalinas y hoteles de diversos estilos (y bolsillos), son algunas de las características que el turista encontrará en la localidad de Cascais, a 30 minutos de Lisboa. Los amantes del baile y las discotecas tampoco quedarán desilusionados, pues tal como restaurantes, los bares abundan, ofreciendo un amplio repertorio, que incluye música contemporánea portuguesa, éxitos del momento en inglés, además de  merengue y salsa. La zona central de Cascais puede ubicarse en la playa dos Pescadores (también conocida como da Ribeira) justo al frente del hotel Baia, edificio que dispone de una vista envidiable de la costa, desde su terraza-piscina. A partir de este punto, donde se encuentra un estacionamiento subterráneo, en caso de que decidan llevar el automóvil, es muy fácil recorrer los alrededores a pie, pues muchos de los sitios turísticos están a distancia de una breve caminata. Si no cuenta con vehículo propio, la estación del tren está muy cerca (a unos cinco minutos a pie), lo que le permite acceder a diversas áreas de la ciudad.

Platos de la cocina inglesa, francesa, marroquí, japonesa, mexicana, estadounidense y, obviamente, portuguesa, forman parte del menú local. Desde el Baia, con solo atravesar la calle ya puede colocar los pies en la arena y disfrutar de un día de playa, con agua cristalina y distintas opciones de entretenimiento acuático (mini veleros, tablas con remos, etc).

Por su relación con el mar, la variada gastronomía y la cercanía con las viviendas de sus habitantes, Cascais posee algunas similitudes con localidades de la ribera francesa, en particular Niza, con su malecón “acompañado” de establecimientos multigastronomicos, con la salvedad de que la urbe lusa ofrece playas más tranquilas y adecuadas para el disfrute de niños y adultos de cualquier edad.

De Viaje recomendaciones:

–         Si su visita a Portugal solo se limita a Lisboa, Cascais es una muy buena opción por su cercanía a la capital lusa. En apenas 40 minutos, tomando el tren en la estación de Cais do Sodre, podrá llegar a Cascais. El costo del boleto ida y vuelta alcanza los 4,30 euros.

–          Las alternativas de entretenimiento de Cascais dan la posibilidad de visitarla y regresar el mismo día a Lisboa, o pasar la noche. La segunda opción es la más recomendada, pues podrá conocer las discotecas y bares, que en horario nocturno ofrecen música en vivo.

–         de_viaje_cascais_la_bodeguita_660x400Para los amantes de la música latina y las bebidas del Caribe, el bar La Bodeguita, con barman cubano incluido, es el sitio perfecto. No se olvide de pedir el famoso Mojito.

–         Si piensa pasar más de dos noches en Cascais, aproveche para trasladarse a Estoril, que queda a unos tres kilómetros. El Autódromo Fernanda Pires da Silva (también conocido como Autódromo de Estoril), donde se celebró entre 1984 y 1996 el Gran Premio de Portugal de Fórmula uno, y el Casino de Estoril, uno de los más grandes de Europa, son lugares interesantes para darse una vuelta.

–         La Ciudadela de Cascais es un sitio que no puede faltar en su itinerario. Proyectada en 1481 y ampliada en 1590, la instalación incluye el Fuerte de Nuestra Señora de la Luz de Cascais y la Torre de Santo Antonio de Cascais. Actualmente alberga un complejo hotelero, bares y restaurantes.

Oscar Zambrano Quiroz

 

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