foto 3 (2)El camino no anticipaba lo que encontraríamos detrás de aquella montana. A tan poco tiempo del centro de Lisboa nunca nos imaginamos que podíamos hallar algo así. En apenas cuarenta minutos, desde Marques de Pombal, uno de los principales lugares de referencia de la capital lusa, llegamos a Sesimbra, una pequeña pero imponente bahía, llena de hoteles y bares, que para nada desentonan con el lugar, por el contrario, incrementan el atractivo de esta versión miniatura de una playa caribeña.
El día no fue mezquino, nos ofreció el mejor sol posible, lo que hizo resaltar la claridad del agua del mar, un poco frio para los estándares del Caribe, pero suficientemente refrescante para sobreponerse al calor del verano.

La arena blanca, el paisaje natural y las edificaciones históricas se complementan en Sesimbra. El Caribe y Europa en un mismo lugar, así se puede describir a esta villa, ubicada en la zona central de Portugal. Cuando el sol se pone se viste de luz. Lugares nocturnos y restaurantes de diversos estilos, se suceden en el bulevar principal que acompaña a la playa de principio a fin.

Aburrirse no parece una opción en este ambiente. Nota especial para los churros, un postre que gusta mucho a los portugueses y que no falta en el menú de Sesimbra. Inclusive se pueden comer en la calle hasta después de la media noche.

El bulevar y la propia costa, son divididos por el Fuerte de Santiago o Forte de Santiago, que data de 1649, y cuya principal misión era la de defender la península de ataques corsarios, pero con el paso del tiempo y ante la pérdida de utilidad, alteraría su función, pasando a albergar por algún tiempo los gobiernos de la región y los despachos de la aduana.

Sesimbra como toda villa costera está ligada indistinguiblemente al mar, sin el que no ofrecería noches tan especiales. Sus calles no tendrían ese color único que surge de la mezcla de la arena, el océano, el sol y la luna.

La labor de los pescadores tampoco se queda atrás. El brillo del fruto do mar fresco, los colores y el olor que emana de la cocina de los restaurantes, basta para saber que el je ne sais quoi del lugar no es simple azar, es un trabajo diario y conjunto, entre el hombre y la naturaleza.

Recomendaciones:

  • Si no cuenta con un auto, puede usar el transporte público para llegar a Sesimbra. La empresa Transportes Sul do Tejo ofrece traslados en autobús con salidas desde distintos puntos de Lisboa.

  • En Sesimbra hay una gran cantidad de hoteles y hostales para turistas, además de apartamentos en alquiler. Sin embargo, cuando escoja el lugar, es recomendable que esté ubicado frente al bulevar, para que pueda apreciar lo vista de la bahía a cualquier hora del día.

  • Sin duda cualquier restaurante puede ofrecer comida de calidad en Sesimbra, sin embargo, los que se encuentran en el bulevar son los más recomendados, por su vista y ambiente único.

Oscar Zambrano Quiroz

 

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