Revisando novedades un día antes de la inauguración del Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas 2015, parece claro que se adelanta un claro énfasis en loswearables orientados a la monitorización de la salud y el ejercicio físico.

Nada especialmente novedoso si tenemos en cuenta los sucesivos avances de esta categoría a lo largo del tiempo, sujeta a la progresiva miniaturización y abaratamiento de componentes como sensores o baterías: llevar encima un dispositivo que nos permita cuantificar nuestra actividad física ya empieza a resultar habitual y muy poco llamativo, y estamos aún comenzando a explorar su convergencia con una nueva – o no tan nueva, pero recientemente relanzada – categoría: la de los relojes inteligentes o smartwatches.

Lo que sí me ha llamado la atención, y me ha permitido hilar con determinados dispositivos que conocía de antes, es el énfasis en el control de la postura como parte de la salud. Hace ya algún tiempo conocí Lumo, una especie de cinturón que avisa mediante una vibración a quien lo lleva para que corrija su postura y cuide su postura cuando está de pie o sentado, y ahora, de cara al CES, veo análisis de un par de dispositivos más: Valedo y UpRight, pensados aparentemente para personas con dolores de espalda, pero enfocados en general a la introducción de hábitos para el control de la postura. Hablamos de una categoría diferente de wearables, más centrados en la discreción que en la moda, que se llevan tapados por la ropa, pero que pueden tener un gran efecto en los hábitos saludables de sus usuarios.

Más allá del ejercicio físico, este tipo de dispositivos tratan de concienciar sobre la importancia de unos hábitos posturales correctos durante el tiempo que pasamos de pie o sentados, mediante sensores discretos que tienen en cuenta el ángulo de inclinación de las vértebras lumbares o la alineación de dos dispositivos pegados con cinta adhesiva hipoalergénica en dos puntos diferentes de la espalda. También lo he visto incorporado en un cinturón metálico, que además tiene el detalle de soltarse un poco cuando has comido demasiado 🙂

No sé si veo este tipo de dispositivos de control postural alcanzando una popularidad importante en los próximos tiempos, pero sí pueden tener su importancia de cara a personas con complicaciones derivadas de malos hábitos posturales: después de todo, hablamos de comportamientos difíciles de corregir, ampliamente arraigados, que pueden llegar a tener un efecto en nuestro bienestar incluso mayor que el ejercicio físico en función del tiempo que pasamos en una y otra actividad,  y que precisan de poco más que la voluntad de introducir cambios y un leve o discreto recordatorio para conseguir cambios que pueden llegar a tener un efecto importante sobre la salud.

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El Blog de Enrique Dans 
 

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